Módulo 20 — Codificación y técnica en audiopsicofonología

La audiopsicofonología reposa sobre un principio fundamental que el doctor Alfred Tomatis ha resumido por esta fórmula fundadora: «La voz no contiene sino lo que el oído escucha» (primera ley de Tomatis, cf. Módulo 2). Para trabajar esta escucha, la disciplina utiliza un conjunto de soportes sonoros muy precisamente codificados, que constituyen la herramienta principal de la reeducación auditiva. Si sois practicante o en formación, es esencial dominar esta codificación para poder prescribir los buenos protocolos en el buen momento, pues cada código corresponde a una acción terapéutica específica sobre el sistema nervioso y el oído medio, tal como la ha concebido el doctor Tomatis.

Entremos en lo vivo del sujeto con la música de Mozart, que constituye la piedra angular de todo su trabajo. Veréis que incluso aquí la precisión es de rigor, pues no hablamos de cualquier Mozart, sino de obras específicas identificadas por letras del alfabeto, yendo de A a X, pasando por combinaciones como HA para Haffner o GP para Gran Partita. Cada letra corresponde a una obra precisa: por ejemplo, la A designa la Sinfonía n.º 41 en do mayor K. 551, mientras que la I corresponde a la célebre Pequeña Música de Noche.

Cuando veis la mención MNF, significa «Música No Filtrada», es decir, la obra en su versión original sin ninguna transformación. Esta versión sirve de base para el trabajo de filtrado que va a seguir, pues el oído electrónico analógico Besson va a modificar estas frecuencias en tiempo real para estimular los músculos del oído medio según el Efecto Tomatis. Existe también una versión llamada ALC, que significa «enriquecida en las altas frecuencias». Esta versión es particularmente importante pues pone el acento sobre los armónicos agudos de Mozart, que el doctor Tomatis consideraba como esenciales para la dinamización cerebral y la recarga energética de la corteza.

Al lado de Mozart, encontramos los cantos gregorianos, que ocupan un lugar muy particular en la audiopsicofonología. Contrariamente a la música de Mozart, nunca son filtrados, y ello es querido pues su ritmo lento y sus frecuencias graves tienen una acción apaciguante profunda sobre el sistema nervioso. Alfred Tomatis decía por lo demás que «el gregoriano no cura, salva», lo que muestra la importancia que acordaba a este tipo de música para el recentramiento y la paz interior. La codificación aquí es muy simple: utilizamos las letras GC seguidas de un número que indica el tipo de coro. Así, el 1 GC designa los cantos masculinos interpretados por monjes, el 2 GC corresponde a los cantos femeninos interpretados por monjas, y el 3 GC representa los cantos mixtos con monjes y monjas juntos. Cada categoría dispone de varias referencias numeradas (de 01 hasta 14 para los hombres, de 01 a 05 para las mujeres, y de 01 a 10 más variantes N1 y N2 para los mixtos), lo que nos da una treintena de referencias en total en el catálogo actual, tal como ha sido establecido por el doctor Tomatis y enriquecido por sus sucesores.

Pero el enfoque de Alfred Tomatis no se limita a la música no filtrada, pues todo el arte de la reeducación reside en el filtrado. Es allí donde intervienen las bandas de paso, que codificamos BP. Estas bandas son esenciales pues delimitan franjas de frecuencias específicas que van a dirigirse sea al sistema vestibular (responsable del equilibrio y de la motricidad), sea al lenguaje y a la comunicación.

  • Para el sistema vestibular, trabajamos en las bajas frecuencias, generalmente entre 100 y 2.000 Hz, con menciones como «pasa-bajos 2.000 Hz vestibular» o franjas precisas como 250 a 1.000 Hz o aún 500 a 1.000 Hz.

  • Para el lenguaje, subimos en las medias y altas frecuencias, con plages que van de 1.000 a 6.000 Hz según las necesidades.

Veréis códigos como L BP para la banda de paso lenguaje estándar (entre 1.000 y 4.000 Hz) o AD BP para una franja más amplia (entre 2.000 y 6.000 Hz). Existen también bandas de paso asociadas a obras específicas de Mozart, como C BP, CL BP o E BP, que indican que se aplica un filtrado particular a esta obra precisa para trabajar una frecuencia objetivo, según los principios definidos por Tomatis, puestos en obra por el oído electrónico analógico Besson.

Hay también lo que llamamos la música densificada, codificada MD, que corresponde a un tratamiento particular del sonido donde concentramos ciertas frecuencias para obtener un efecto de estimulación más intenso. El catálogo comprende doce referencias de MD, numeradas de 01 a 12. Cada número corresponde a un conjunto de sinfonías de Mozart específicas: por ejemplo, la MD 01 contiene las Sinfonías n.º 33 y 34, mientras que la MD 06 reúne las sinfonías 20 y 17, y la MD 11 se concentra en la célebre Sinfonía n.º 40. Esta música densificada es particularmente útil en las fases de estimulación intensiva donde buscamos obtener una respuesta rápida del sistema nervioso, conforme a sus trabajos.

Tenemos también las valses, codificadas VL, que son en número de tres en el catálogo actual y que corresponden todas a valses de Strauss, numeradas VL 1, VL 2 y VL 3. Aunque menos numerosas que los otros soportes, tienen su utilidad en ciertos protocolos específicos, notablemente para trabajar el ritmo y la fluidez del movimiento según su enfoque.

Pasemos ahora a un aspecto crucial de la audiopsicofonología que es la integración lingüística, pues una de las aplicaciones mayores de la disciplina es el aprendizaje y la corrección de las lenguas extranjeras. Aquí, la codificación se vuelve más compleja pues debe tener en cuenta la lengua objetivo, el nivel del aprendiz y los parámetros técnicos específicos. Cada lengua es identificada por una o varias letras: así, la A designa el inglés, la D el alemán, la F el francés, la E el español, la I el italiano, la R el ruso, la J el japonés, y así sucesivamente para el croata, el árabe, el hebreo, el polaco y el catalán. Para cada lengua, disponemos de varios tipos de soportes que van de la iniciación hasta los niveles más avanzados, tales como definidos por Tomatis.

El punto de partida para cada lengua, es lo que llamamos el nivel de base o Base Level, donde encontramos soportes de integración lingüística codificados bajo la referencia I2TC01, que proponen generalmente textos fundamentales como El Principito para el francés, el inglés, el alemán, el español y varias otras lenguas. Estos textos existen en versión NF (es decir, no filtrada) y en versión ALC (enriquecida en altas frecuencias). Encontramos también en este nivel de base rimas codificadas CCD para las voces femeninas, CCO para las voces mixtas, y bandas fonéticas que trabajan los sonidos específicos de cada lengua.

Luego, progresamos a través de diferentes niveles identificados por letras de A a K para el francés (que dispone del catálogo más completo con catorce niveles diferentes), mientras que el inglés se para en el nivel E, el alemán va hasta el nivel K, y las otras lenguas tienen progresiones variables según su riqueza en soportes. A cada nivel corresponden tipos de ejercicios específicos: por ejemplo, los SR o SRA designan sentencias o frases a repetir, los TR o TRA son textos a repetir, los MR son palabras a repetir y los TC son textos a escuchar. Cada referencia lleva un número que permite identificarla precisamente en el catálogo. Así, F 2TR A03 significa que estamos en francés, con un texto a repetir de tipo 2, al nivel A, número 03, según su nomenclatura.

Lo que es fascinante con los soportes lingüísticos, es que se acompañan de parámetros técnicos muy precisos que definen cómo el sonido va a ser tratado por el oído electrónico analógico Besson. Estos parámetros son en número de seis:

  • El C1 Graves y el C2 Graves (que corresponden a los canales 1 y 2 en las frecuencias graves).

  • El Retardo (que indica el descalaje temporal entre los dos canales).

  • El C1 Agudos y el C2 Agudos (para las frecuencias agudas).

  • La Precesión (que define la ventaja de un canal sobre el otro).

Cada lengua posee su propia signatura frecuencial. Por ejemplo:

  • El alemán trabaja con parámetros de 5 y -5 para los graves del canal 1, y de 2 y 2 para el canal 2, con un retardo de 5 y 6.

  • El inglés utiliza también 5 y -5 para el canal 1, pero -5 y 5 para el canal 2, con un retardo de 0.

  • El francés se sitúa en 5 y -5 para el canal 1, -2 y -2 para el canal 2, con un retardo de 2 y 4.

Estos parámetros no son arbitrarios; corresponden a las bandas de paso específicas de cada lengua, es decir, a las zonas frecuenciales donde esta lengua analiza más precisamente los fonemas, según sus descubrimientos.

Para daros una idea de la extensión del catálogo, sabed que el inglés dispone de 112 referencias, el alemán de 125, el francés de 146 (lo que lo hace la lengua más dotada), el español de 36, el italiano de 29, y las otras lenguas (como el ruso, el japonés, el croata, el árabe, el hebreo, el polaco y el catalán) tienen catálogos más reducidos pero no obstante completos para sus niveles disponibles. Todos estos soportes están hoy disponibles en formato WAV no comprimido en 24 bits y 48 kHz sobre llaves USB, lo que garantiza una calidad sonora óptima para el trabajo terapéutico iniciado por Alfred Tomatis. La organización de todos estos soportes se hace a través de conjuntos o lotes, que permiten a los practicantes disponer del conjunto del material necesario para sus sesiones. Existen ocho conjuntos principales:

  • El conjunto BASIC (15 referencias): algunas obras de Mozart no filtradas, cantos gregorianos y una vals.

  • El conjunto INTERMEDIARY (61 referencias).

  • El conjunto COMPLETE (121 referencias): catálogo extendido de Mozart no filtrado y enriquecido, todas las bandas de paso posibles, la integralidad de los cantos gregorianos disponibles, las doce músicas densificadas y las tres valses.

  • Varios conjuntos COMPLEMENTARIOS vienen a enriquecer el catálogo de base con nuevas obras de Mozart (como la Gran Partita, los conciertos para piano, los cuartetos de cuerda y las grandes oberturas de ópera como Fígaro, Idomeneo, La Flauta Encantada y Così fan tutte).

Hemos visto también aparecer nuevas músicas densificadas (de la MD 6 a la MD 12), nuevos cantos gregorianos (notablemente en las categorías femeninas y mixtas) y nuevas bandas de paso asociadas a estas obras específicas. Todas estas evoluciones muestran que la audiopsicofonología continúa desarrollándose y enriqueciéndose, todo permaneciendo fiel a los principios fundamentales establecidos por el doctor Alfred Tomatis.

Existe también un conjunto específico dedicado al Mozart filtrado, que contiene 35 referencias donde las obras han ya sido objeto de un filtrado a frecuencias precisas yendo de 5.000 Hz a 9.000 Hz, con menciones como MF 5 (filtrado a 5.000 Hz), MF 6 (6.000 Hz), y así sucesivamente hasta MF 9. Encontramos también filtrados particulares como el PSM (que filtra de 8.000 a 0 Hz) y el RSM (que hace lo inverso, de 0 a 8.000 Hz). Estos soportes son particularmente útiles para protocolos específicos donde buscamos trabajar frecuencias objetivo de manera muy precisa, gracias a la precisión del oído electrónico analógico Besson.

Lo que hay que comprender en toda esta codificación, es que no es solo un simple sistema de clasificación, sino que refleja una lógica terapéutica profunda donde cada código corresponde a una intención de trabajo. Cuando prescribís una banda MNF, buscáis trabajar la escucha fundamental en su globalidad; cuando elegís un GC, apuntáis al apaciguamiento y al recentramiento; cuando optáis por una BP, apuntáis a una función específica (vestibular o lingüística); y cuando trabajáis con soportes lingüísticos, actuáis sobre la plasticidad cerebral ligada a una lengua particular. Esta precisión en la codificación es lo que hace la fuerza y la eficacia de la audiopsicofonología desde hace más de sesenta años.

Las evoluciones recientes del catálogo entre 2023 y 2024 han aportado numerosas novedades, con la adición de nuevas obras de Mozart (como la Sinfonía Linz, los conciertos para piano número 23 y 24, los cuartetos de cuerda y las grandes oberturas de ópera), de nuevas músicas densificadas, de nuevos cantos gregorianos y de nuevas bandas de paso.

Para concluir sobre esta codificación, es importante retener que dominar este sistema es darse los medios de prescribir con precisión y eficacia. Cada código es como una prescripción médica que debe corresponder exactamente a la necesidad del paciente. Sea para trabajar la escucha fundamental con Mozart no filtrado, para apaciguar con el gregoriano, para estimular el vestibular con las bajas frecuencias, para desarrollar el lenguaje con las altas frecuencias, o para integrar una lengua extranjera con los soportes lingüísticos adaptados, la codificación es vuestra brújula que os guía hacia el protocolo más apropiado. Es este rigor en la prescripción lo que hace toda la diferencia en los resultados obtenidos con la audiopsicofonología del doctor Tomatis. Conviene añadir una precisión esencial concerniente a la calidad técnica de todos estos soportes musicales que acabamos de describir. Cada banda sonora es registrada y conservada sobre archivos numéricos no comprimidos en formato WAV, lo que significa que ningún dato audio es perdido durante el registro, contrariamente a los formatos comprimidos como el MP3 que eliminan ciertas frecuencias para reducir la talla de los archivos. Esta exigencia de calidad se traduce por una resolución de 24 bits acoplada a un muestreo de 48 kHz, lo que corresponde a un estándar alta definición muy superior a la calidad CD tradicional (limitada a 16 bits y 44,1 kHz). Esta precisión técnica no es un detalle, pues garantiza que todas las frecuencias útiles al trabajo terapéutico están presentes y restituidas con una fidelidad absoluta, notablemente los armónicos agudos de Mozart, esenciales para la estimulación cerebral según Tomatis.

NOTA PARA EL PRACTICANTE — AFINACIÓN 432 Hz* *El conjunto de los soportes sonoros está afinado a 432 Hz (contra 440 Hz, estándar industrial actual), conforme a la práctica del método Tomatis. Este afinado es justificado por sus efectos terapéuticos presuntos. Nota: la atribución histórica de este diapasón a Mozart queda discutida por los musicólogos.

🎯 Quiz — Módulo 20: Codificación y Soportes Sonoros

⚠️ Valida este cuestionario antes de continuar.

P1. ¿Qué significa MNF?

A) Micro No Filtrado
B) Música No Filtrada
C) Módulo Numérico
D) Método Natural

P2. ¿Cuál es el rango en Hz del soporte K-BP y su indicación principal?

P3. V/F — El gregoriano es utilizable en niños a partir de los 3 años.

P4. ¿Cuál es la estructura de un cóctel CKM?


✅ Respuestas

1. B) Música No Filtrada — soporte de base, 2 bandas/día mínimo, todos los casos.

2. K-BP: 0–2 000 Hz — anclaje, integración cuerpo-mente, acúfenos, asimetría vestibular.

3. Falso. Reservado a los adultos. Contraindicado en hipotensión arterial.

4. 3 soportes diferentes ensamblados en una hora de banda con transiciones progresivas. Ej. CKM1 = W-BP / M-MF8 / 1GC31.