Módulo 11 — Diagnóstico audiopsicofonológico

El diagnóstico se basará principalmente en un historial clínico y en la prueba de la escucha, que es la prueba más importante de nuestro diagnóstico de escucha. Esta prueba nos permitirá elaborar una serie de curvas y parámetros para evaluar cómo escucha esta persona. De ello resultarán curvas óseas, la curva aérea, un parámetro de selectividad, de espacialización y de audición lateral. Realizaremos también una prueba de lateralidad motriz, una prueba del árbol, la prueba de la casa y la prueba de la familia.

La anamnesis — historial clínico

Los datos de base son el nombre, la dirección, la profesión, el teléfono —cosas básicas en cualquier historia clínica. El motivo de la consulta es de capital importancia, pues a partir de él vamos a orientar el diagnóstico de nuestra prueba. ¿Qué quiere esta persona, qué quiere de nosotros y por qué ha venido a visitarnos? Una vez conocido este motivo de consulta, elaboraremos un conocimiento de esta persona en su entorno familiar. Si se trata de un niño, se explora la vida prenatal: antecedentes hereditarios. Es esencial saber si el embarazo fue deseado, qué situación existía cuando este niño fue concebido —y las eventuales complicaciones que tuvieron lugar durante el embarazo: cómo se sintió la madre, qué enfermedades tuvo, qué entorno emocional y psicológico vivió durante la gestación. Esto nos dará una información significativa sobre cómo pudo elaborarse esta escucha, esta primera relación madre-hijo.

A continuación se examina el parto: las circunstancias que lo rodearon. Hay muchas maneras de nacer hoy en día, desafortunadamente demasiado medicalizadas, lo que puede generar desconexiones en la relación de escucha entre la madre y el niño. No es lo mismo un parto natural, un parto por cesárea o un parto que ha sido muy largo con fórceps. Una vez que el niño ha venido al mundo, es importante saber qué se hizo en las primeras horas, los primeros días con él: si fue separado de la madre al nacer, si se le llevó a incubadora.

El entorno familiar y el desarrollo

Se estudia también el entorno en el que este niño ha crecido y vivido: si es el primero, el segundo, si es hijo único, si tiene hermanos. El lugar del niño en la fratría determina sus relaciones con sus padres. Las expectativas hacia un primogénito difieren considerablemente de las que rodean a un cuarto hijo.

Cuando este niño estuvo en casa, conviene explorar las primeras adquisiciones: los ritmos de alimentación, la lactancia (si fue amamantado al pecho o con biberón), la succión, la deglución. Es también importante ver el ritmo de sueño. Luego, entraremos en el desarrollo motor: cuándo mantuvo la cabeza erguida, si gateó, cuándo se sentó, cuándo se puso de pie por primera vez, cuándo comenzó a caminar. Veremos también la maduración de los esfínteres y la maduración del lenguaje —las primeras palabras, a qué edad, en el momento en que aparecieron.

La entrada en el mundo social y la personalidad

A continuación se examina la entrada en el mundo social: cuándo comenzó a ir a la guardería, el tiempo pasado en casa con la madre o con un allegado, cuándo fue a la escuela, qué edad tenía, cómo lo aceptó, si la madre tenía también sentimientos particulares al respecto.

Plantearemos luego algunas preguntas sobre el plano físico actual, en la escuela, sobre el plano del lenguaje y sobre el plano emocional. Haremos algunas pequeñas preguntas sobre el carácter de este niño —cuáles son sus características de personalidad en este momento presente: si está inquieto, calmado, activo, hiperactivo, caprichoso, paciente, si sabe diferir la gratificación (signo significativo de madurez), si se motiva fácilmente o hay que motivarle. Es también importante conocer el nivel de juego del niño, si prefiere jugar con niños de su edad, con niños más pequeños, o si prefiere estar con los adultos.

Evaluamos la empatía (si está atento a lo que ocurre a las demás personas), la flexibilidad ante las demandas, la autosuficiencia, el realismo en sus capacidades, la imaginación, el optimismo, y su capacidad de resolución de problemas. Debemos adaptar esta consulta clínica permanentemente en función de la persona —no es lo mismo tener padres con un niño de seis meses que con un niño de seis años o un adolescente.

La salud, los antecedentes y la dinámica familiar

Nos informamos sobre la salud de esta persona, el pasado, cuál era su estado de salud general, qué enfermedades tuvo en los primeros años de vida. Nos interesamos especialmente por las patologías ligadas a la esfera orofacial —oído, garganta, aparato respiratorio. Si tuvo muchas otitis, problemas de garganta, convulsiones, infecciones de oído repetidas o frecuentes, intervenciones quirúrgicas, hospitalizaciones. Qué sensibilidades especiales —táctiles, al sonido, a los cambios, a las alergias.

Vemos qué estructura hay en la comunicación familiar, si es estable —pues si los ritmos son muy desordenados, los niños que intentan adaptarse a este mundo se vuelven desordenados. Importante ver si los padres son coherentes en lo que cuentan, si lo que dice la madre coincide con lo que dice el padre.

Para la lateralidad, deberemos estar alrededor de los cuatro o cinco años, pues el niño vive en un entorno de homolateralidad antes y puede alternativamente ser diestro o zurdo. Hacia los cuatro- cinco años, los niños comienzan a definirse.

Debemos ver también cómo duerme este niño y ha dormido en los primeros años. Las madres cuentan fácilmente cuándo el niño ha dormido mal —ello deja a los padres una sensación de agotamiento y de estrés muy acumulado. Es importante saber también cómo come este niño: qué alimentos principalmente se le dan, pues ello también puede generar problemas que repercuten en el oído. Sobre la marcha, vemos la postura según la edad, cómo se posiciona en el espacio, cómo se desplaza, su habilidad, si es ordenado, equilibrado, si tiene posturas asimétricas.

Recordemos que la audiopsicofonología es un enfoque de amplio espectro de aplicación. Puede hacerse con una madre embarazada, con un excelente músico —por lo que la consulta variará evidentemente mucho. Tomad esto simplemente como un enfoque general de lo que es la consulta clínica. Más tarde, profundizaremos en cada tema concreto y los módulos siguientes profundizarán en las diferentes aplicaciones clínicas.

En lo que concierne a la audición, plantearemos preguntas sobre cómo reacciona el niño a los sonidos, qué reacciones tiene, si se molesta, si se tapa los oídos, si se asusta, a qué sonidos y por qué tiene intereses particulares, si escucha cuando se le habla, cómo habla (muy fuerte, muy bajo), su ritmo, cómo comunica.

🎯 Quiz — Módulo 11: Diagnóstico APPh — El Balance

⚠️ Valida este cuestionario antes de continuar.

P1. ¿Cuáles son los elementos del balance APPh (BAPP)?

P2. V/F — Una prueba de escucha puede realizarse en un niño resfriado.

P3. ¿Por qué es indispensable la anamnesis?

P4. ¿Cuántas investigaciones comprende la realización completa?

A) 2
B) 3
C) 4
D) 6


✅ Respuestas

1. Anamnesis, observación clínica, prueba de escucha (4 investigaciones), prueba de lateralidad, y según el perfil: prueba del árbol (psicólogo) + prueba de la familia.

2. Falso. Toda infección ORL (otitis, sinusitis, resfriado) invalida la prueba. Posponer hasta la curación completa (mínimo 2 semanas después del fin del tratamiento).

3. Relaciona las curvas con la historia de vida del sujeto (nacimientos difíciles, separaciones, traumatismos ORL, traumas) — sin ella, las curvas no pueden interpretarse correctamente.

4. C) 4: umbrales (CA+CO), espacialización, selectividad, lateralidad (audiolaterometría).