Los acúfenos —esos sonidos percibidos sin fuente exterior, zumbidos, silbidos, tintineos— afectan aproximadamente al 15 % de la población adulta y constituyen un motivo de consulta frecuente. Alteran profundamente la calidad de vida, el sueño y la concentración. La audiopsicofonología, a través de su filtro pasa-banda y corta-banda específico, ofrece un enfoque terapéutico original en los casos donde el acúfeno es estable y donde toda causa orgánica tratable ha sido descartada.
Fisiopatología de los acúfenos
Los acúfenos no son un problema del oído sino del cerebro. Cuando las células ciliadas de la cóclea están dañadas —por trauma acústico, envejecimiento, ototoxicidad medicamentosa o enfermedad —, la corteza auditiva que ya no recibe señal en una franja de frecuencias responde generando ella misma una actividad espontánea en esa zona. El acúfeno es así una alucinación auditiva de origen central —una señal nacida en el cerebro, no en el oído.
Este mecanismo central implica que los tratamientos puramente periféricos (cirugía, inyecciones intratimpánicas) son generalmente ineficaces sobre los acúfenos crónicos. En cambio, los enfoques que modifican la actividad cortical —Tinnitus Retraining Therapy, Neurofeedback, y la audiopsicofonología— pueden reducir significativamente la percepción de molestia ligada al acúfeno.
Evaluación previa indispensable
Antes de cualquier seguimiento Tomatis de un paciente que presenta acúfenos, un balance médico ORL completo es obligatorio. Este balance debe incluir un audiograma tonal y vocal, una impedanciometría, y si es necesario una imagen (IRM) para descartar una causa orgánica tratable (neurinoma del acústico, enfermedad de Ménière, fístula perilinfática). La audiopsicofonología solo está indicada en los acúfenos crónicos estables, sin causa tratable identificada.
El practicante debe también evaluar el impacto psicológico del acúfeno —nivel de ansiedad, trastornos del sueño, depresión asociada—, pues estas dimensiones condicionan directamente el vivido del acúfeno. Un acúfeno idéntico puede ser ligeramente molesto para un paciente poco ansioso e invalidante para un paciente hipervigilante. Esta dimensión emocional debe ser tomada en cuenta en la programación.
El filtro pasa-banda y corta-banda Besson
El oído electrónico Besson dispone en opción de un filtro especial para el tratamiento de los acúfenos. Este filtro —disponible en las versiones recientes del oído electrónico Besson (ver documentación técnica, modelo N727, sección Filtrado específico)— permite dos modos distintos:
El filtro pasa-banda: deja pasar únicamente una banda de frecuencias centrada sobre la frecuencia del acúfeno. El objetivo es saturar la corteza auditiva con esta frecuencia, provocando una habituación y una reducción de la sensibilidad a esa zona. Es un enfoque cercano a la desensibilización progresiva.
El filtro corta-banda: al contrario, elimina específicamente la banda de frecuencias correspondiente al acúfeno. El objetivo es privar a la corteza de toda estimulación en esa zona para reducir la hiperactividad central. Este enfoque es más prudente y generalmente mejor tolerado al inicio del tratamiento.
La frecuencia del acúfeno es determinada durante la audiometría por una medida de pitch matching: se presentan al paciente tonos puros a diferentes frecuencias hasta que identifica la que corresponde mejor a su acúfeno. Este valor es luego programado en el audiómetro Besson.
Protocolo y seguimiento
El protocolo acúfenos comienza siempre por una fase clásica de RSM y de sonidos filtrados para estabilizar el sistema nervioso y reducir la ansiedad asociada. Solo tras dos a tres series de sesiones estándar se introduce el filtro acúfeno. La duración de las sesiones con filtro acúfeno es inicialmente corta (15 a 20 minutos) y aumenta progresivamente.
El criterio de éxito no es la parada del acúfeno —objetivo raramente alcanzable—, sino la reducción de la molestia percibida. Se utilizarán para evaluarla herramientas validadas como el Tinnitus Handicap Inventory (THI), administrado al inicio y al fin de la cura. Un resultado clínicamente significativo corresponde a una reducción de 7 puntos o más sobre esta escala.
🎯 Quiz — Módulo 30: Acúfenos
⚠️ Valida este cuestionario antes de continuar.
P1. ¿Cómo se interpretan los acúfenos en la APPh?
P2. ¿Qué soporte está indicado para los acúfenos con asimetría vestibular?
P3. V/F — La caída a 4 000–6 000 Hz es característica de la sordera profesional.
✅ Respuestas
1. Como un mecanismo de cierre: el cerebro genera un ruido interno para compensar una falta de estimulación o protegerse de una sobrecarga. La estimulación Tomatis busca ‘reabrir’ el canal auditivo.
2. K-BP (0–2 000 Hz) — estabiliza el sistema vestibular y reduce el desequilibrio generador del ruido parásito.
3. Verdadero. Es el perfil típico de la sordera por exposición al ruido (sordera profesional), que puede agravarse sin intervención.